REFLEXIÓN....

La negativa a ofrecer la Custodia Compartida sin acuerdo de los padres se basa en el principio de proteger al menor. ¿Cree usted que la custodia monoparental sin acuerdo le protege mejor?

lunes, 16 de marzo de 2009

Un colectivo de hombres y mujeres reivindica la custodia compartida de los abuelos

Desde hace tres años un colectivo de hombres y mujeres reivindica una igualdad real Un grupo de abuelos y abuelas se manifiesta cada sábado en la plaza Catalunya
http://www.lavanguardia.es/ciudadanos/noticias/20090315/53660270078/un-colectivo-de-hombres-y-mujeres-reivindica-la-custodia-compartida-de-los-abuelos.html

Josep Playá Maset Barcelona 15/03/2009

La pareja se separa y el juez decide que la madre se queda con la custodia de los hijos aunque el padre tiene derecho a tenerlos un fin de semana cada 15 días y un periodo durante las vacaciones. Pero a partir de ese día, habrá unos abuelos, los maternos, que podrán verlos prácticamente a diario, mientras que los otros, los paternos, tendrán las mismas restricciones que los padres. Hay casos extremos en los que la madre se va a vivir a otra ciudad y los abuelos paternos pierden para siempre a sus nietos. Esa discriminación es la razón de ser de la asociación Abuel@ s por la Custodia Compartida, creada en el 2006 en l´Hospitalet de Llobregat. Cada sábado, desde hace tres años, un grupo de abuelos y abuelas, aunque con predominio de estas últimas, se concentra a las doce de la mañana en la plaza de Catalunya de Barcelona para reivindicar la custodia compartida y el derecho de los abuelos a estar con sus nietos.
El movimiento se ha extendido a toda España y a otras ciudades. El 26 de febrero se hizo un acto en Reus y dentro de poco habrá otro en Lleida. En las últimas semanas han intensificado las entrevistas con la clase política: la consellera de Justícia, Montserrat Tura; la presidenta del Institut Català de la Dona, Marta Selva; un asesor del vicepresidente Carod-Rovira, diputados del PP, ICV, PSC y tienen otras pendientes con ERC y CiU. Las nuevas necesidades sociales (el trabajo de la mujer, las dificultades para conciliar la vida laboral y la familiar, ...) han llevado a los abuelos a adoptar un papel más relevante en el cuidado y educación de sus nietos. Llevarlos y recogerlos del colegio, acudir con ellos al médico, hacer los deberes, bañarlos o prepararles la comida son tareas cotidianas de muchos abuelos. Por eso, cuando una pareja se rompe los afectados son también los cuatro abuelos. ! Y sin tener culpa! ¿Pueden los abuelos llegar a reclamar la custodia de sus nietos? El artículo 160 del código civil y la propia jurisprudencia señalan que no puede impedirse "sin justa causa" las relaciones personales del niño con sus abuelos y otros parientes allegados. Pero este principio es muy ambiguo y no se llega a traducir en un régimen de visitas pactado. Los padres tienen prioridad y si no hay un acuerdo tácito entre ellos parece difícil dejar una parte del tiempo libre a otros familiares directos. Pero los abuelos no están dispuestos a rendirse y ahora han abierto una alianza estratégica con la Federació Catalana d´Afectats de Divorcis i Separacions (Fecadise). Anna Fernández, fundadora de Abuel@ s por la Custodia Compartida, dice que "nuestra principal reivindicación es la custodia compartida, lo que de hecho se traduce en que los abuelos paternos puedan ver a sus nietos". Lourdes Navarro, una abuela de Tarragona que ha perdido contacto con su nieto porque su nuera se ha ido a Chequia, se lamenta de que los niños pierden el referente de la figura paterna. Pero ellas van más allá y también denuncian que determinadas políticas de igualdad de la mujer perjudican a los hombres. Un punto de las reivindicaciones de estas abuelas que levanta ampollas, especialmente en el mundo del feminismo, son sus quejas sobre las denuncias falsas de malos tratos. En su opinión, muchas mujeres denuncian agresiones verbales o físicas de sus maridos para asegurarse la custodia. Lourdes explica su propia vivencia como abuela: "Mi nuera denunció ante la policía que mi hijo la había amenazado por teléfono y, al día siguiente, la guardia civil se lo llevaba maniatado. Dos días después el juez le sacaba la custodia a mi hijo y la mujer se llevaba nuestro nieto a Chequia. Desde entonces mi hijo. absuelto de las supuestas amenazas, lucha por conseguir el divorcio y una sentencia que reconozca su derecho a ver a sus hijos. Yoy mimarido fuimos a Praga, al colegio del niño para verlo y contactamos con al dirección. Avisaron a la madre y a la policía de que íbamos a secuestrarlo. Al cabo de poco la policía se presentaba en el colegio. Es terrible". La lucha de estas abuelas será larga, pero están dispuestas a todo para volver a ver y a cuidar a sus nietos.

jueves, 5 de marzo de 2009

Asociación de Abuelos Separados de Sus Nietos

Madrid, 2 de marzo de 2009
Desde nuestra asociación queremos dar a conocer las acciones que hemos hecho ante diferentes organismos y personalidades para la solución a nuestros problemas:
El pasado mes de noviembre nos dirigimos a Su Majestad la Reina para pedirle su ayuda. La respuesta por su parte fue prácticamente inmediata. Con fecha 30 de diciembre se dio salida un oficio desde el Ministerio de Educación, Política Social y Deportes para que se tuviera en consideración nuestra petición para poder ver a nuestros nietos gracias a la solicitud de la Casa de S.M. el Rey, derivando nuestro caso tanto a través de la Dirección General de Familia e Infancia del propio Ministerio como a la Secretaria General Técnica del Ministerio de Justicia.

Con fecha 2 de marzo y después de varias llamadas desde nuestra Asociación a la Secretaria técnica del Ministerio de Justicia, nos confirmaron telefónicamente que no es un problema que ellos nos puedan solucionar, que ya hay una ley, y si queremos modificar la Ley hemos de dirigirnos a los Diputados y Senadores que son los que modifican las Leyes. Está claro que no tienen intención de recibirnos. Desde la Subsecretaría, el Ministerio de Educación, Política Social y Deporte, a través de su Vocal Asesora, la Sra. María Pedrosa de Guindos, se nos comunica mediante un escrito que ya tenemos una Ley que recoge las relaciones entre Abuelos y Nietos. También está claro que no quieren recibirnos. Mientras tanto, nuestros hij@s se separan e incluso se mueren. Y a nosotros los abuelos, nos impiden ver a nuestros nietos.
Nos preguntamos: ¿sólo podemos reclamar nuestro derecho a ver a los nietos si demandamos? ¿De dónde sacamos el dinero para poder poner estas demandas, con nuestras pensiones? ¿Los niños pueden poner demandas para vernos? ¿Dónde podemos comprar tiempo para no morirnos sin ver a los niños? Esto no tiene calificativo. Nuevamente vemos la falta de humanidad desde nuestras instituciones. ¿De qué nos sirve votar si luego no podemos pedir ayuda ni obtenemos respuesta de los responsables?
Enviamos una carta a la Vice-Presidenta Primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, con fecha 27 de enero del presente año, y aún estamos esperando respuesta.
El pasado mes de enero mantuvimos una reunión con el Cardenal Arzobispo Don Antonio María Rouco Varela. Le solicitamos allí mismo una Audiencia con el Santo Padre y nos dijo que se haría este mismo año. La reunión fue distendida y en la misma pudimos comprobar como la Iglesia está a favor de la Custodia Compartida, recogida esta opción en la LXXXI Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española del 21 de Noviembre del 2003.
La Asociación de Abuelos Separados de Sus Nietos no parará de pedir Justicia, para nuestros nietos y para nosotros. No tenemos nada que perder y mucho que ganar.: el cariño y el amor de nuestros Nietos y el respeto de la Sociedad Civil y del estamento Judicial por los que hemos luchado durante toda nuestra vida.
Fdo. Guadalupe De la Fuente, Presidenta
Tfn. 608 314 435
www.abuelosseparadosdesusnietos.org

miércoles, 4 de marzo de 2009

ROSA MONTERO. HOMINISTAS.

http://www.elpais.com/articulo/ultima/Hoministas/elpepiopi/20090303elpepiult_1/Tes

ROSA MONTERO 03/03/2009

El Constitucional acaba de avalar que se castigue más al varón por amenazar a su pareja (femenina) que al contrario. Bueno, si un tío con más fuerza que su mujer y con un perfil violento le dice a la esposa te voy a matar, como que da mucho más miedo que si es al revés, ¿no es verdad? Pero, aun así, esta discriminación legal por sexos me pone nerviosa. ¿Y si un energúmeno parecido amenaza a su pareja masculina? ¿Y si la señora que grita a su marido "te voy a matar" le envenena el café (también ha ocurrido)? ¿Y qué pasa con la mujer que amenaza a su novia y luego la aporrea? No confío en estas bienintencionadas leyes discriminatorias; temo que aumenten la inquina misógina y el ponzoñoso sentimiento victimista de esa horda de canallas que se dedica a torturar mujeres. Y, de hecho, la ley actual, que penaliza más a los hombres, no ha mejorado la situación del maltrato en nuestro país.

Creo que la única solución de esta violencia pasa por la evolución de los hombres. Por eso me llenan de esperanza los diversos grupos de varones que se han creado en los últimos años, como Sopa de Hombres (sopadehombres@yahoo.com) o AHIGE (www.ahige.org/). Son colectivos hoministas que se plantean qué es hoy la masculinidad. Claro que están integrados por tipos muy variopintos. Lorente, delegado del Gobierno para la Violencia de Género, ha dicho que "los nuevos machistas se presentan como feministas", señalando de algún modo a los hoministas que reclaman la custodia compartida. Pienso que Lorente se equivoca: primero, porque la custodia compartida es algo deseable; pero, además, porque también entre los grupos feministas ha habido de todo, incluyendo a mujeres insufribles y tan sexistas como el peor machista. Justamente es el debate real y la reflexión plural lo que permite crecer. No los tópicos de lo políticamente correcto.

domingo, 1 de febrero de 2009

Las trabas legales frenan la implantación de la custodia compartida en Euskadi

http://www.noticiasdegipuzkoa.com/ediciones/2009/02/01/sociedad/gipuzkoa/d01gip8.1403784.php

Las trabas legales frenan la implantación de la custodia compartida en Euskadi.
El acuerdo mutuo obligatorio bloquea su aplicación cuando la madre se opone.
La Ley de Violencia de Género ha hecho aumentar las denuncias falsas para retirar la custodia a los padres

Una separación es el fracaso de un proyecto, un trauma que exige partir de cero a personas adultas cuyas vidas estaban encauzadas, y del que no es fácil salir indemne. Si además hay niños de por medio, se corre el riesgo de que éstos sean utilizados por una de las partes. La Ley del Divorcio del 10 de julio de 2005, sustituta de la primera legislación española al respecto -que se remontaba a los años ochenta- estableció la figura de la custodia compartida para evitar, en la medida de lo posible, que los menores perdieran la referencia de uno de sus progenitores.

Sin embargo, la entrada en vigor de esta solución por las buenas no acaba de arraigar, por varias razones. Muchas mujeres, a raíz del drama de los malos tratos, utilizan denuncias falsas para convertir al padre en presunto delincuente y apartarlo de los niños de forma cautelar, pues la Ley contra la Violencia de Género se lo permite. La Justicia lleva a ambos progenitores a intentar blindar sus derechos económicos y familiares y a entrar en una guerra con víctimas de por medio que un pacto sensato podría evitar.

Así lo explica Àssun Pérez Aicart, presidenta de la Plataforma Feminista por la Custodia Compartida. "Sólo con una denuncia ya puedes apartar al padre de los niños. Hay una auténtica retahíla de demandas falsas, es algo cotidiano. Yo tengo un montón de amigos inocentes que se han pasado un fin de semana en el calabozo. Hay un momento en que esto va a estallar, porque no se está haciendo nada", afirma.

En la custodia monoparental, el que se marcha se convierte en sufragador de la manutención de sus hijos, pero deja de ser un referente a efectos reales, la figura desaparece para convertirse en visitante ocasional. Si no existe acuerdo, la custodia será para la madre en ocho de cada diez casos. "Vamos a tener una generación de niños súper mimados, manipulados por la madre y mimados por el padre, porque apenas los ve. Tenemos que inculcar a los niños desde pequeños que hombres y mujeres somos iguales. Ahora, los hijos de parejas separadas perciben que el hombre les ve un rato y que la mujer se ocupa de a qué colegio va, de si hace la comunión o no, o de comprarles la ropa", señala Pérez Aicart.

corresponsabilidad La situación se agrava también desde el punto de vista económico. El cónyuge que abandona el hogar ha de seguir pagando la hipoteca, además de la manutención de los hijos y un nuevo techo bajo el que cobijarse, o bien marcharse a casa de los padres.
La custodia compartida persigue que la responsabilidad en la manutención, el cuidado y educación de los hijos sea compartida al 50%, de tal manera que el matrimonio no hunda con él a la familia, en la medida de lo posible, y que no se fomente la existencia de mantenedores y mantenidos. Esta circunstancia es más factible en parejas jóvenes, no tan encorsetadas por los viejos roles de cada sexo, y más proclives a divorciarse con una cierta naturalidad pero, en todo caso, la figura no acaba de cuajar.

El cambio radical de la nueva legislación parte de la base del acuerdo mutuo, algo que antes no sucedía. "La mujer puede decir que no se lleva bien y ya está, tiene la última palabra por el simple hecho de ser mujer. Es como cuando no podíamos abrir una cuenta en el banco sin el permiso del hombre, ahora hemos hecho lo contrario", señala Pérez Aicart. La portavoz feminista considera "patético que se hable tanto de feminismo y se hagan tantas leyes de paridad y de igualdad cuando en el Derecho de Familia seguimos diciendo que es la madre la que se tiene que quedar con los hijos".

El gran error es considerar que "la mitad de esta sociedad está compuesta por maltratadores". "El hombre no es malo por el hecho de ser hombre. ¡Cómo podemos legislar con ese tipo de ideas! Es absurdo y no es cierto", afirma Pérez Aicart, para quien "cada vez hay más padres implicados en la educación de sus hijos". "Antes los roles estaban ya definidos, la mujer se quedaba en casa y el hombre trabajaba, pero los hemos conseguido romper", señala.

Sin embargo, a juicio de esta hija de padres separados, existe un error de enfoque al reclamar la custodia compartida, pues sería más interesante poner de relieve las injusticias que supone la monoparental. "En la custodia monoparental hay muchos casos de abuso, el incumplimiento del régimen de visitas se da muchísimo y no se castiga, y la sociedad no lo ve como algo penalizable, cuando hay casos sangrantes", explica la portavoz de la Plataforma, quien considera que la legislación trata a las mujeres como víctimas en lugar de fomentar que sean independientes, "que no dependan de una pensión".

Pérez Aicart es muy crítica con "los colectivos feministas más conservadores, que tienen mucho poder y están en contra de la custodia compartida". "Luego hay otro tipo de feministas -continúa-, para mí las de verdad, que están completamente a favor. Es como si nos planteáramos si la mujer debe trabajar o no".

martes, 6 de enero de 2009

Separación conyugal y falsas denuncias

VALENTÍN MARÍN FONT Barcelona 06/01/2009

http://www.lavanguardia.es/lv24h/20090106/53612275104.html


Quisiera vivir en un país donde un hombre no pueda ser denunciado impunemente de falsos malos tratos por una mujer, sólo para ser expulsado de la vivenda conyugal; o que en un proceso civil de divorcio, la juez no me haga abandonar en un plazo de 10 días lo que era mi hogar, sólo porque he sufrido esas falsas denuncias; o que por pedir la custodia compartida de mis hijas, sentirme tratado como un sospechoso por pedir esa custodia; o recibir impunemente denuncias (tàcticas) por incumplimiento de deberes familiares en los horarios de visita de mis hijas, ya que yo no puedo demostrar su falsedad, ni pagar los costes de mi defensa.

Quisiera vivir en un país donde un divorcio no supusiera la sangría económica de un padre, tener un nivel de vida digno con mis ingresos, y no sufrir una penuria económica que mis hijas no comprenden.Este infierno lo están sufriendo muchos hombres en este país, con silencio e impotencia, bajo una injusta e implacable maquinaria judicial. A todo esto, pasados tres años, no tengo ya ningún vínculo con mi hija mayor, y la pequeña, Dios dirá.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

El interés supremo del menor

http://www.lavanguardia.es/lv24h/20081230/53608499802.html

CRISTINA TENAS I ROSELL Palma de Mallorca 30/12/2008

Menuda falacia. Argumentada por jueces, fiscales, abogados e incluso psicólogos de juzgado de familia. El interés del menor jamás es ni será por mucho que nos lo quieran hacer ver así, alienarlo de una parte de su familia. Criarlo desde los prejuicios de los adultos y contarle historias para no dormir. El interés del menor, no es otro que el de tener una familia. Por que lo que se disuelven son los matrimonios, pero no las familias.

Recientemente me enteré de un caso. Se trata de una menor de edad cuyas evaluaciones en la asignatura de matemáticas no pasan del aprobado cuando lo consigue en contadas ocasiones.El abuelo paterno de la pequeña es profesor de matemáticas jubilado. Ejerce este buen hombre de profesor de manera desinteresada en su localidad, para menores y jóvenes con dificultades en dicha asignatura. No obstante, la facilidad inicial de esta niña en acceder al conocimiento de su abuelo, radica la dificultad para la niña en el empecinamiento de su madre, custodia monoparental, que prefiere que ésta suspenda a "permitirle" una sana y cotidiana relación con su abuelo, que le permitiría entre otras cosas, aprobar la asignatura con soltura. Por no hablar de los beneficios emocionales de una relación fluida entre abuelos y nietos.
¿El interés supremo del menor? Yo les diré cuál es...vivir, crecer y evolucionar sin interferencias de aquellos que quieren monopolizarlos como si de propiedades privadas se tratara.

lunes, 29 de diciembre de 2008

TRIBUNA: MARÍA SANAHUJA. Las denuncias falsas

http://www.elpais.com/articulo/opinion/denuncias/falsas/elpepiopi/20081222elpepiopi_5/Tes

Han pasado más de cuatro años desde que se inició el debate para valorar el impacto de las reformas legislativas que en materia de violencia doméstica había realizado el PP en 2003, y que continuó el PSOE con la ley contra la violencia de género en 2004. Se empezó a decir en voz alta que no se estaban respetando los derechos fundamentales de muchos ciudadanos en España, que las leyes aprobadas contribuían a aumentar el nivel de intensidad del conflicto en las parejas heterosexuales, provocaban dolor innecesario, suponían un despilfarro para el erario público y no conseguían atajar lo más mínimo el problema de la violencia extrema sobre las mujeres.

Se están produciendo abusos al aplicar la bienintencionada ley contra la violencia de género
Ahora podemos afirmar que el único avance en el respeto a las libertades fundamentales de todos que, de momento, hemos conseguido en esta materia, es que podamos hacer uso de nuestro derecho a la libertad de expresión. Se había instalado un pensamiento único que llevó a varias asociaciones a solicitar al CGPJ, en 2005, que me sancionaran y prohibieran hablar en público.
Expuse entonces que todos estábamos teniendo un comportamiento poco acertado. Me refería a jueces, fiscales, policías, abogados, periodistas y a muchas mujeres que utilizaban el Código Penal para obtener mejores condiciones en los procesos civiles de rupturas de parejas.

La presión mediática ha llevado a muchos profesionales a una reacción defensiva y de autoprotección ante el miedo a las posibles consecuencias personales. Así, jueces que han concedido prácticamente todas las órdenes de protección que les han solicitado por temor a que se les pudiera acusar de no haber tomado medidas, colapsando así los servicios administrativos de protección a las víctimas que difícilmente las pueden atender; fiscales solicitando en prácticamente todos los casos que se adoptara una orden de protección, normalmente alejamiento, muchas veces sin demasiadas pruebas y sin valorar que ello podía comportar pérdida de empleo si ambos trabajaban en la misma empresa, o dificultades para permanecer en una ciudad pequeña con el estigma de maltratador; policías que han procedido a la detención de miles de hombres sin más indicios que la sola afirmación de la denunciante, sabiendo que en uno o dos días serían puestos en libertad por el juez, y sin considerar el trauma que para algunos ciudadanos puede suponer pasar esas horas detenido, esposado y trasladado junto a delincuentes, todo por miedo a exponerse a un expediente disciplinario si luego ocurría un hecho luctuoso, ya que "ellos también tenían familias"; abogados que han recomendado la interposición de una denuncia por malos tratos porque se podía solventar en horas la atribución provisional del uso de la vivienda familiar, ya que la orden de alejamiento supone la expulsión inmediata de la misma, así como la fijación de una pensión de alimentos y la custodia de los hijos; periodistas que cuando se producía un hecho grave lo exponían de modo que culpabilizaban a todos los que de un modo u otro habían intervenido, y en ocasiones de manera sensacionalista (esto ahora ya no ocurre); y mujeres que, sin ningún escrúpulo ni respeto por las que están padeciendo situaciones terribles sin atreverse a denunciar, han abusado de lo que se les ofrecía, poniendo en marcha el aparato policial y judicial con fines espurios, en algunos casos inventándose directamente hechos que ni siquiera han ocurrido, pero con escaso riesgo de que ello pueda demostrarse, y se les exijan responsabilidades.

Pero no es la maldad de algunas personas la causante del problema. Lo tremendo es estructurar un sistema legal, y una aplicación de la norma, que permita a los perversos utilizar la organización colectiva para conseguir sus objetivos, causando daño a muchos otros (niños, abuelos, padres...), y se mantenga durante años a pesar de la evidencia de que no ha dado resultado. Mueren tantas mujeres como antes.
La ley integral contra la violencia sobre la mujer, aprobada por unanimidad por el Parlamento, era bienintencionada, pero los que formamos parte de la estructura judicial del Estado sabíamos que únicamente tendría desarrollo la parte referida a la modificación del Código Penal, con escasísimos medios y total falta de coordinación con otros profesionales (especialmente servicios sanitarios y sociales de cada lugar), pues la ley ni siquiera encargó a nadie el desarrollo de esta necesidad.

La consecuencia de atribuir a un órgano de cada partido judicial en exclusiva esta materia ha desorganizado la estructura judicial y colapsado los juzgados de violencia, que se han convertido en destinos que no quiere prácticamente nadie. Hemos consentido la detención de miles de hombres que luego, en su mayoría, han resultado absueltos, y probablemente habremos condenado a más de un inocente, en aplicación de unas leyes que, como la Ley de Enjuiciamiento Criminal, denomina "agresor" al denunciado, antes de iniciar cualquier investigación tendente a averiguar la certeza de los hechos. Y mientras tanto, la mayoría de las mujeres que sufren violencia extrema siguen en muchos casos padeciéndola en silencio, viendo cómo su causa ha sufrido el desprestigio por la acción de los que sólo las han utilizado para sus propios fines y aspiraciones. Es hora de iniciar de nuevo el debate en el Parlamento, y valorar los resultados del camino andado.
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María Sanahuja es magistrada de la Audiencia Provincial de Barcelona y miembro de Jueces para la Democracia y la Plataforma Otras Voces Feministas