http://www.lavanguardia.es/lv24h2007/20080715/53500868925.html
CRISTINA TENAS ROSELL - Portaveu de la Asoc. Dones per la Igualtat i la Custodia Compartida Palma de Mallorca 15/07/2008
A colación de la intervención de la "miembra" Bibiana Aído en cuanto al supuesto machismo de la lengua de Cervantes, no puedo más que estallar de risa, al igual que cualquier persona con un mínimo de sentido común y noción de la lengua española.
Debiera por tanto la mencionada "miembra" comenzar a proponer a sus compañeros/as miembros y a las "miembras" que la secundan, un nuevo "Constituciono" y proponer que el "igualdó" fuera o fuese idéntico para ambos géneros cada uno de ellos administrados por su propia Carta Magna (o Carto Magno). Así podríamos terminar de segregar la sociedad, engrendrar más odio y tensión y de paso seguir distrayendo la atención con simplezas, en lugar de trabajar de una vez para y por aquello por lo que han sido elegidos: Gobernar el país y solucionar las dificultades reales.Dejando por tanto la gilipollez al margen, considero que alguien debiera de hacerle leer la definición de "igualdad" en la RAE que dista, y mucho, de su abnegada obsesión por discriminar a unos y favorecer a otras.La tan necesitada igualdad radica en la sociedad, no en los supuestos matices del lenguaje, sino en el comportamiento, obligaciones y derechos de las personas. En ese campo es donde hay más desigualdad y donde ella genera y pretende seguir generando más y más desigualdad y tensión. Que Dios nos coja confesados. Quien prefiera que sea una Diosa, pues ya sabe….
REFLEXIÓN....
La negativa a ofrecer la Custodia Compartida sin acuerdo de los padres se basa en el principio de proteger al menor. ¿Cree usted que la custodia monoparental sin acuerdo le protege mejor?
miércoles, 16 de julio de 2008
sábado, 5 de julio de 2008
Entrevista a Rosa Artigas, abogada y socio directora de Artigas Advocats: "Profundas decepciones y grandes mentiras en el derecho de familia"
Publicado en Togas.biz: 26.06.2008
Publicado en Togas82 - La Vanguardia : 26.06.2008 (leer todos los artículos)
Entrevista a Rosa Artigas, abogada, profesora asociada en la UAB. Miembro de la Asociación Española de Abogados de Familia. Miembro de la Societat Catalana Advocats de Familia.
Ahora que se han cumplido cien años desde que se inauguró el palacio de justicia de Barcelona, ¿cree que el proyecto de la ciudad de la Justicia de Barcelona va a reportar alguna ventaja en los procesos de familia?
-Sea o no en Barcelona, tengo la clara convicción que a la Generalitat y al Estado sólo les preocupa el aspecto formal de la administración de justicia. Se alzan nuevos equipamientos, grandes edificios que, bajo la denominación de "Ciudad de la Justicia", no van a definir todavía la calidad de nuestra sociedad si los profesionales adscritos a la misma no están debidamente preparados y especializados para impartir, administrar la justicia y defender los intereses de los menores.
¿Tras quince años dedicados al derecho de familia, qué le sigue provocando mayor decepción?
-Salvo excepciones, que son muy pocas, es frustrante para los abogados constatar que el peor enemigo e inconveniente en nuestro trabajo es, precisamente, la administración de justicia. Por muchas reformas que se hagan, por muchas leyes que abrevien plazos en los procesos, si no hay suficiente personal y éste no es especializado ni está motivado en su trabajo se pierde tiempo, dinero y muchísima energía.
Es frustrante dedicar horas de mucho trabajo para la defensa de un asunto y recibir resoluciones de plantilla, carentes de motivación; es frustrante constatar que cada vez más se pierde el respeto por los propios profesionales que intervienen en los procesos; es frustrante afrontar largas esperas, a veces, de más de dos horas para celebrar una vista y que te confieran un tiempo para tu intervención como si estuvieras en un concurso de palabras. Y ello, por desidia en la organización de los señalamientos; se señalan los juicios como las visitas al médico: un paciente cada veinte, treinta minutos. Por suerte, ahora se graban las vistas y todo queda registrado en un "bonito" CD.
Finalmente, es frustrante luchar contra convencionalismos todavía muy arraigados en nuestra sociedad y no ver avances claros. El hombre es, en la gran mayoría de los casos, el gran perdedor, el gran discriminado en los procesos de familia, simplemente por una cuestión de sexo. Y esto es así, cuando una constata que ante unas mismas condiciones laborales o personales de los progenitores, con igual dedicación al cuidado de sus hijos, la mujer le es más fácil obtener la guarda y custodia íntegra en un proceso contencioso. Y, con ello, el uso gratuito de la vivienda durante mucho tiempo.
Las normas deben interpretarse conforme a la realidad social al tiempo en que han de ser aplicadas, y, es notorio que el funcionamiento interno de muchas familias en cuanto a los roles paternos y maternos, ya conlleva a acordar el ejercicio compartido de la guarda y custodia. Debería pensarse más en los hijos e intentar dejar al margen intereses económicos y personales que son los que distorsionan la realidad y provocan muy a menudo, la interposición de falsas denuncias por malos tratos.
¿Cuál es la mayor mentira que se ha dicho últimamente?
-La gran mentira de este siglo XXI es sin duda que se ofrezca la atribución de la guarda y custodia compartida como la gran panacea en este tipo de procesos. En la práctica diaria es casi milagroso en los procesos contenciosos, obtener una sentencia que la conceda.
Está usted muy indignada ... ¿realmente es tan difícil obtenerla en procesos contenciosos?
-Muchísima gente cree que el principio de igualdad que establece de forma clara la Constitución de 1978 llegará algún día a tener claro reflejo en el reparto por igual de las tareas de educación, formación y cuidado en general de los hijos para ambos progenitores. Por cierto ¿sabe usted que si no hay buena comunicación entre los padres, se descarta ya ese derecho compartido en cualquier proceso contencioso, con independencia de que concurran todos los requisitos necesarios para concederla? Es fácil impedir la custodia compartida, basta que la parte no interesada provoque conflicto, niegue el diálogo para que en un proceso contencioso no haya ni la más remota posibilidad de considerar la custodia compartida.¿Y si además le digo que es preceptivo el informe favorable del ministerio fiscal?
¿Qué papel juega en estos procesos el Ministerio Fiscal?
-Mire usted, salvo en determinados partidos judiciales, resulta cuando menos triste que, quien por ley tiene la misión de velar por el interés del menor, no tan solo ni acuda a los juicios, sino que se limite a rellenar meros formularios, con propuestas anodinas y prerredactadas para servir al mayor número de casos posibles, en las que únicamente hay que rellenar espacios en blanco para cumplir así con el trámite. Desde luego, es muy lamentable. A ello, añádase que difícilmente el juzgador va a separarse después en su resolución de lo informado por el ministerio fiscal. Desde luego hay excepciones, pero insisto son muy pocas.
Piense usted que las consecuencias de esto son importantes, pues, en la mayoría de los juzgados el informe del ministerio fiscal tiene un efecto claramente pernicioso en estos procesos en los que se debate la custodia compartida de los hijos, si su informe no es favorable difícilmente el juez va a atribuirla.
Un trato inconstitucional impera en relación a las exigencias previstas en los procesos de mutuo acuerdo donde, si bien es igualmente preceptivo dicho informe, no se exige que sea favorable.
¿Cómo se valoran los informes del equipo técnico judicial (SATAV) en los procesos de familia?
-Estos informes son decisivos para el ministerio fiscal y para el propio juzgador, quien a menudo opta por hacer suyas sus propuestas sin entrar a valorar esta prueba como una prueba pericial más. Es casi imposible leer en una sentencia una crítica a un informe de este equipo, no se contempla nunca la posibilidad de que se haya incurrido en un error en las valoraciones que se contiene. Las sentencias se recurren y por suerte pueden modificarse, pero los informes se presumen casi siempre acertados. Y esto, es muy grave porque supone una violación del principio de la exclusividad de la potestad jurisdiccional que se le atribuye por la Constitución al juez lo que a su vez ocasiona una lesión al derecho a la tutela judicial efectiva.
Y por último, las propuestas que realizan, en general y salvo contadas excepciones, siguen estando concertadas en los convencionalismos a los que me he referido anteriormente.
Publicado en Togas82 - La Vanguardia : 26.06.2008 (leer todos los artículos)
Entrevista a Rosa Artigas, abogada, profesora asociada en la UAB. Miembro de la Asociación Española de Abogados de Familia. Miembro de la Societat Catalana Advocats de Familia.
Ahora que se han cumplido cien años desde que se inauguró el palacio de justicia de Barcelona, ¿cree que el proyecto de la ciudad de la Justicia de Barcelona va a reportar alguna ventaja en los procesos de familia?
-Sea o no en Barcelona, tengo la clara convicción que a la Generalitat y al Estado sólo les preocupa el aspecto formal de la administración de justicia. Se alzan nuevos equipamientos, grandes edificios que, bajo la denominación de "Ciudad de la Justicia", no van a definir todavía la calidad de nuestra sociedad si los profesionales adscritos a la misma no están debidamente preparados y especializados para impartir, administrar la justicia y defender los intereses de los menores.
¿Tras quince años dedicados al derecho de familia, qué le sigue provocando mayor decepción?
-Salvo excepciones, que son muy pocas, es frustrante para los abogados constatar que el peor enemigo e inconveniente en nuestro trabajo es, precisamente, la administración de justicia. Por muchas reformas que se hagan, por muchas leyes que abrevien plazos en los procesos, si no hay suficiente personal y éste no es especializado ni está motivado en su trabajo se pierde tiempo, dinero y muchísima energía.
Es frustrante dedicar horas de mucho trabajo para la defensa de un asunto y recibir resoluciones de plantilla, carentes de motivación; es frustrante constatar que cada vez más se pierde el respeto por los propios profesionales que intervienen en los procesos; es frustrante afrontar largas esperas, a veces, de más de dos horas para celebrar una vista y que te confieran un tiempo para tu intervención como si estuvieras en un concurso de palabras. Y ello, por desidia en la organización de los señalamientos; se señalan los juicios como las visitas al médico: un paciente cada veinte, treinta minutos. Por suerte, ahora se graban las vistas y todo queda registrado en un "bonito" CD.
Finalmente, es frustrante luchar contra convencionalismos todavía muy arraigados en nuestra sociedad y no ver avances claros. El hombre es, en la gran mayoría de los casos, el gran perdedor, el gran discriminado en los procesos de familia, simplemente por una cuestión de sexo. Y esto es así, cuando una constata que ante unas mismas condiciones laborales o personales de los progenitores, con igual dedicación al cuidado de sus hijos, la mujer le es más fácil obtener la guarda y custodia íntegra en un proceso contencioso. Y, con ello, el uso gratuito de la vivienda durante mucho tiempo.
Las normas deben interpretarse conforme a la realidad social al tiempo en que han de ser aplicadas, y, es notorio que el funcionamiento interno de muchas familias en cuanto a los roles paternos y maternos, ya conlleva a acordar el ejercicio compartido de la guarda y custodia. Debería pensarse más en los hijos e intentar dejar al margen intereses económicos y personales que son los que distorsionan la realidad y provocan muy a menudo, la interposición de falsas denuncias por malos tratos.
¿Cuál es la mayor mentira que se ha dicho últimamente?
-La gran mentira de este siglo XXI es sin duda que se ofrezca la atribución de la guarda y custodia compartida como la gran panacea en este tipo de procesos. En la práctica diaria es casi milagroso en los procesos contenciosos, obtener una sentencia que la conceda.
Está usted muy indignada ... ¿realmente es tan difícil obtenerla en procesos contenciosos?
-Muchísima gente cree que el principio de igualdad que establece de forma clara la Constitución de 1978 llegará algún día a tener claro reflejo en el reparto por igual de las tareas de educación, formación y cuidado en general de los hijos para ambos progenitores. Por cierto ¿sabe usted que si no hay buena comunicación entre los padres, se descarta ya ese derecho compartido en cualquier proceso contencioso, con independencia de que concurran todos los requisitos necesarios para concederla? Es fácil impedir la custodia compartida, basta que la parte no interesada provoque conflicto, niegue el diálogo para que en un proceso contencioso no haya ni la más remota posibilidad de considerar la custodia compartida.¿Y si además le digo que es preceptivo el informe favorable del ministerio fiscal?
¿Qué papel juega en estos procesos el Ministerio Fiscal?
-Mire usted, salvo en determinados partidos judiciales, resulta cuando menos triste que, quien por ley tiene la misión de velar por el interés del menor, no tan solo ni acuda a los juicios, sino que se limite a rellenar meros formularios, con propuestas anodinas y prerredactadas para servir al mayor número de casos posibles, en las que únicamente hay que rellenar espacios en blanco para cumplir así con el trámite. Desde luego, es muy lamentable. A ello, añádase que difícilmente el juzgador va a separarse después en su resolución de lo informado por el ministerio fiscal. Desde luego hay excepciones, pero insisto son muy pocas.
Piense usted que las consecuencias de esto son importantes, pues, en la mayoría de los juzgados el informe del ministerio fiscal tiene un efecto claramente pernicioso en estos procesos en los que se debate la custodia compartida de los hijos, si su informe no es favorable difícilmente el juez va a atribuirla.
Un trato inconstitucional impera en relación a las exigencias previstas en los procesos de mutuo acuerdo donde, si bien es igualmente preceptivo dicho informe, no se exige que sea favorable.
¿Cómo se valoran los informes del equipo técnico judicial (SATAV) en los procesos de familia?
-Estos informes son decisivos para el ministerio fiscal y para el propio juzgador, quien a menudo opta por hacer suyas sus propuestas sin entrar a valorar esta prueba como una prueba pericial más. Es casi imposible leer en una sentencia una crítica a un informe de este equipo, no se contempla nunca la posibilidad de que se haya incurrido en un error en las valoraciones que se contiene. Las sentencias se recurren y por suerte pueden modificarse, pero los informes se presumen casi siempre acertados. Y esto, es muy grave porque supone una violación del principio de la exclusividad de la potestad jurisdiccional que se le atribuye por la Constitución al juez lo que a su vez ocasiona una lesión al derecho a la tutela judicial efectiva.
Y por último, las propuestas que realizan, en general y salvo contadas excepciones, siguen estando concertadas en los convencionalismos a los que me he referido anteriormente.
martes, 1 de julio de 2008
ARTÍCULO EN DIARIO DE LEÓN. COMUNICADO
Ante todo dejar claro que el artículo que aparece en el diario es nuestro hasta donde hemos publicado aquí, y que Àssun Pérez no ha escrito ni ha colaborado ni conoce al que aparece en el artículo con ella.
http://www.diariodeleon.es/se_opinion/noticia.jsp?CAT=108&TEXTO=6951360
Martes, 1 de Julio de 2008
ÁSSUN PÉREZ AICART
«A LA MUJER se la ayuda no haciéndola una víctima, sino haciéndola independiente». Ésta es una de las bases del feminismo. Parece ser que en este país las mujeres no podemo s hacer nada por nosotras mismas, y necesitamos listas de paridad y protección continuas. Por el simple hecho de ser mujeres, somos débiles y frágiles. La ley de violencia de género se basa en el dogma de que el hombre es más malo por naturaleza, y por tanto, merece más castigo por un delito igual al cometido por una mujer. También se basa en el hecho de que el hombre maltrata con más habitualidad que la mujer. ¿Qué pasaría si aplicásemos estas ideas a otros supuestos? Supongamos que en un atentado terrorista participan un vasco y un andaluz, ¿podríamos aplicar una pena mayor al vasco por el hecho de que históricamente haya habido más etarras vascos? Y eso por no mencionar una mayor pena a los musulmanes. ¿Y los alemanes, son más nazis que el resto de europeos? Nadie se atrevería jamás a hacer leyes basándose en prejuicios de ése tipo. Jamás. Las mujeres con honor no queremos ser cómplices de semejante crueldad y manifestación de odio. No digan que lo hacen por nosotras, nos humilla. Búsquense otra excusa, pero no utilicen nuestra imagen para marginar a un sector de la población en nuestro nombre. En el momento en el que la presunción de inocencia es vulnerada, no hay excusa que valga. Es completamente inaceptable que la palabra de una mujer, por el mero hecho de serlo, sirva para arrestar una persona. ¿En qué mundo vivimos? Esto sería igual que aceptar que, según algunas tradiciones culturales de otros países, la palabra de un hombre, por el mero hecho de serlo, tenga mayor validez que la de una mujer. Nuestra constitución dice claramente que no podemos hacer diferencias por razones de sexo, entre otras. ¿Cómo puede ser que la constitución, nuestra carta magna, sobre la que se basan las leyes, manifieste algo claro y alto, y aceptemos al mismo tiempo una ley que la contradiga? Y el problema no acaba aquí. Es que, además, sigue habiendo mujeres víctimas de la violencia doméstica. Mientras las denuncias aumentan, disminuye la atención a aquellas personas que realmente necesitan ayuda. ¿Por qué hay sectores que se tapan los ojos y que no aceptan ninguna crítica de la ley? ¿Por qué no quieren aceptar que desde diferentes voces se han alzado críticas, que bien utilizadas podrían mejorar la ley? Porque lo que no se puede negar es que sigue habiendo víctimas. ¿Es que acaso creen que por criticar una ley estamos negando la evidencia de que a las mujeres se las sigue maltratando? ¿O es que son tan soberbios que no quieren escuchar y recapacitar? El feminismo no se forja a través de pisotear a los hombres o de dar una vuelta a la tortilla. El feminismo busca una sociedad igualitaria, donde los prejuicios basados en el género desaparezcan. Siempre ha habido prejuicios sobre las mujeres, pero también los hay, y muchos, sobre los hombres. No caigamos en la trampa de la guerra de sexos. Sería ridículo. Deberíamos ser capaces de dejar atrás los errores y abusos de nuestros antepasados y mirar adelante con ánimo, alegría y objetividad. Forjar entre todos una sociedad a la que valga la pena traer a nuestros hijos sin temores.
Nuestro artículo finaliza aquí. Todo lo que aparece en el diario de más ha sido añadido sin nuestro consentimiento.
http://www.diariodeleon.es/se_opinion/noticia.jsp?CAT=108&TEXTO=6951360
Martes, 1 de Julio de 2008
ÁSSUN PÉREZ AICART
«A LA MUJER se la ayuda no haciéndola una víctima, sino haciéndola independiente». Ésta es una de las bases del feminismo. Parece ser que en este país las mujeres no podemo s hacer nada por nosotras mismas, y necesitamos listas de paridad y protección continuas. Por el simple hecho de ser mujeres, somos débiles y frágiles. La ley de violencia de género se basa en el dogma de que el hombre es más malo por naturaleza, y por tanto, merece más castigo por un delito igual al cometido por una mujer. También se basa en el hecho de que el hombre maltrata con más habitualidad que la mujer. ¿Qué pasaría si aplicásemos estas ideas a otros supuestos? Supongamos que en un atentado terrorista participan un vasco y un andaluz, ¿podríamos aplicar una pena mayor al vasco por el hecho de que históricamente haya habido más etarras vascos? Y eso por no mencionar una mayor pena a los musulmanes. ¿Y los alemanes, son más nazis que el resto de europeos? Nadie se atrevería jamás a hacer leyes basándose en prejuicios de ése tipo. Jamás. Las mujeres con honor no queremos ser cómplices de semejante crueldad y manifestación de odio. No digan que lo hacen por nosotras, nos humilla. Búsquense otra excusa, pero no utilicen nuestra imagen para marginar a un sector de la población en nuestro nombre. En el momento en el que la presunción de inocencia es vulnerada, no hay excusa que valga. Es completamente inaceptable que la palabra de una mujer, por el mero hecho de serlo, sirva para arrestar una persona. ¿En qué mundo vivimos? Esto sería igual que aceptar que, según algunas tradiciones culturales de otros países, la palabra de un hombre, por el mero hecho de serlo, tenga mayor validez que la de una mujer. Nuestra constitución dice claramente que no podemos hacer diferencias por razones de sexo, entre otras. ¿Cómo puede ser que la constitución, nuestra carta magna, sobre la que se basan las leyes, manifieste algo claro y alto, y aceptemos al mismo tiempo una ley que la contradiga? Y el problema no acaba aquí. Es que, además, sigue habiendo mujeres víctimas de la violencia doméstica. Mientras las denuncias aumentan, disminuye la atención a aquellas personas que realmente necesitan ayuda. ¿Por qué hay sectores que se tapan los ojos y que no aceptan ninguna crítica de la ley? ¿Por qué no quieren aceptar que desde diferentes voces se han alzado críticas, que bien utilizadas podrían mejorar la ley? Porque lo que no se puede negar es que sigue habiendo víctimas. ¿Es que acaso creen que por criticar una ley estamos negando la evidencia de que a las mujeres se las sigue maltratando? ¿O es que son tan soberbios que no quieren escuchar y recapacitar? El feminismo no se forja a través de pisotear a los hombres o de dar una vuelta a la tortilla. El feminismo busca una sociedad igualitaria, donde los prejuicios basados en el género desaparezcan. Siempre ha habido prejuicios sobre las mujeres, pero también los hay, y muchos, sobre los hombres. No caigamos en la trampa de la guerra de sexos. Sería ridículo. Deberíamos ser capaces de dejar atrás los errores y abusos de nuestros antepasados y mirar adelante con ánimo, alegría y objetividad. Forjar entre todos una sociedad a la que valga la pena traer a nuestros hijos sin temores.
Nuestro artículo finaliza aquí. Todo lo que aparece en el diario de más ha sido añadido sin nuestro consentimiento.
lunes, 30 de junio de 2008
Comunicado – Nota de prensa de la Plataforma por Permisos Iguales e Intransferibles de Nacimiento y Adopción (PPIINA)
http://www.igualeseintransferibles.org/
lunes 30 de junio de 2008
Nuevo comunicado para campaña de difusión y debate
Transcurridos los primeros cien días de gobierno, ¿qué se ha avanzado en el compromiso con la igualdad de género? Agradecemos que un objetivo prioritario del nuevo Ministerio de Igualdad sea 'acabar con las desigualdades salariales", y estamos de acuerdo con la Ministra Bibiana Aído cuando declara que "la única forma de avanzar en igualdad es involucrando a los hombres". Los objetivos están claros; solo faltan las medidas para alcanzarlos.
La corresponsabilidad de los hombres, sin la que es impensable la igualdad salarial, no se conseguirá con declaraciones de buenas intenciones. ¿Cómo vamos a exigirles corresponsabilidad a los hombres si no se les otorgan derechos sociales para ejercerla?La desigualdad entre los permisos de maternidad y paternidad refleja la concepción de que son las mujeres las que deben ocuparse prioritariamente del cuidado. Es, pues, un residuo del pasado que no refleja los valores adoptados hoy en día por la sociedad. La PPIINA promueve una reforma legislativa que:
- Establezca que los permisos por nacimiento y/o adopción deben concederse a cada progenitor de tal manera que sean INTRANSFERIBLES, DE IGUAL DURACIÓN y CON LA MISMA PARTE OBLIGATORIA.
- Especifique las medidas transitorias necesarias para aumentar progresivamente el permiso de los padres (o del 'otro progenitor') hasta llegar en un plazo razonable a la igualdad, empezando por ESTABLECER DE INMEDIATO LAS SEIS SEMANAS OBLIGATORIAS PARA LOS PADRES (es la parte obligatoria que ya tienen las madres)Esta reforma es asequible económicamente y constituye una inversión muy rentable económicamente para terminar con el despilfarro actual del capital humano de las mujeres y del potencial cuidador de los hombres.
lunes 30 de junio de 2008
Nuevo comunicado para campaña de difusión y debate
Transcurridos los primeros cien días de gobierno, ¿qué se ha avanzado en el compromiso con la igualdad de género? Agradecemos que un objetivo prioritario del nuevo Ministerio de Igualdad sea 'acabar con las desigualdades salariales", y estamos de acuerdo con la Ministra Bibiana Aído cuando declara que "la única forma de avanzar en igualdad es involucrando a los hombres". Los objetivos están claros; solo faltan las medidas para alcanzarlos.
La corresponsabilidad de los hombres, sin la que es impensable la igualdad salarial, no se conseguirá con declaraciones de buenas intenciones. ¿Cómo vamos a exigirles corresponsabilidad a los hombres si no se les otorgan derechos sociales para ejercerla?La desigualdad entre los permisos de maternidad y paternidad refleja la concepción de que son las mujeres las que deben ocuparse prioritariamente del cuidado. Es, pues, un residuo del pasado que no refleja los valores adoptados hoy en día por la sociedad. La PPIINA promueve una reforma legislativa que:
- Establezca que los permisos por nacimiento y/o adopción deben concederse a cada progenitor de tal manera que sean INTRANSFERIBLES, DE IGUAL DURACIÓN y CON LA MISMA PARTE OBLIGATORIA.
- Especifique las medidas transitorias necesarias para aumentar progresivamente el permiso de los padres (o del 'otro progenitor') hasta llegar en un plazo razonable a la igualdad, empezando por ESTABLECER DE INMEDIATO LAS SEIS SEMANAS OBLIGATORIAS PARA LOS PADRES (es la parte obligatoria que ya tienen las madres)Esta reforma es asequible económicamente y constituye una inversión muy rentable económicamente para terminar con el despilfarro actual del capital humano de las mujeres y del potencial cuidador de los hombres.
viernes, 20 de junio de 2008
CONSIDERACIONES EN TORNO A LA PERTINENCIA DEL SÍNDROME DE ALIENACIÓN PARENTAL EN LA EVALUACIÓN PSICOLÓGICA
Por parte de la Coordinadora de Psicología Jurídica del Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos de España, deseamos avalar la conveniencia del análisis de la problemática que se conoce como Síndrome de Alienación Parental en la evaluación psicológica, tanto dentro del ámbito forense del derecho de familia, como de otros relacionados. Los investigadores y los psicólogos muestran gran consenso al considerarlo como una alteración cognitiva, conductual y emocional, en la que el niño desprecia y critica a uno de sus progenitores. Esta conducta y actitud de rechazo y minusvaloración, es injustificada o responde a una clara exageración de supuestos defectos del progenitor rechazado. Para hablar de este síndrome, debe descartarse por completo la existencia de cualquier forma de maltrato o negligencia en los cuidados del niño, asegurándose de que las críticas no se refieran a conductas o actitudes reprochables por parte del familiar rechazado. Como todo avance científico y profesional, está sujeto a continua revisión, pero no puede ser negado 'a priori', cuando existe literatura científica y actividad profesional que lo describe, y reconoce su utilidad.
miércoles, 18 de junio de 2008
ROSA MONTERO. Ellas. El País. 17/06/2008
Verán, a mí me parece que decir miembra es una estupidez y que nombrar a una mujer muy embarazada ministra de Defensa no es una medida feminista. Lo primero, porque la lengua es una sustancia viva que no se puede cambiar a voluntad sin haber cambiado antes el mundo real; la lengua es como la piel de la sociedad y sigue con estrechísima adherencia todas las mudanzas del cuerpo que cubre, así engorde o adelgace: por ejemplo, se está perdiendo la palabra solterona de manera natural, porque se está quedando vacía socialmente. En cuanto a lo segundo, ver a una mujer con un barrigón avanzadísimo teniendo que ir a Afganistán es el colmo de la superwoman, es decir, de esa exigencia machista que obliga a las mujeres a ser diosas y cortesanas y amas de casa y empleadas del mes y madres perfectas, o sea, que las obliga a ser absolutamente todo para poder aspirar a un lugar social mediano que cualquier señor ocupa con la gorra; como me comentaba un día Elvira Lindo, que es madre y sabe de eso, sería más útil reconocer el derecho que las mujeres tienen a una panza y un parto tranquilos, sin que ello les rompa la vida y la carrera.
Pero por otra parte me parece que las críticas que reciben las mujeres ministras no tienen el mismo nivel que las que reciben sus colegas varones. No sólo por la importancia desmesurada que se le da a su aspecto, todo ese parloteo sobre si son guapas o feas que no suele escucharse sobre los hombres, sino por el tono paternalista y socarrón de burla fácil. Sí, claro que hay ministras metepatas, pero también hay hombres. De hecho, las necedades que sueltan los políticos varones son infinitas y normalmente no se les presta semejante atención. La verdadera igualdad, siempre lo dije, llegará cuando las mujeres podamos ser tan tontas como los hombres sin que resultemos más llamativas.
Pero por otra parte me parece que las críticas que reciben las mujeres ministras no tienen el mismo nivel que las que reciben sus colegas varones. No sólo por la importancia desmesurada que se le da a su aspecto, todo ese parloteo sobre si son guapas o feas que no suele escucharse sobre los hombres, sino por el tono paternalista y socarrón de burla fácil. Sí, claro que hay ministras metepatas, pero también hay hombres. De hecho, las necedades que sueltan los políticos varones son infinitas y normalmente no se les presta semejante atención. La verdadera igualdad, siempre lo dije, llegará cuando las mujeres podamos ser tan tontas como los hombres sin que resultemos más llamativas.
martes, 17 de junio de 2008
LOS HIJOS COMPARTIDOS
EL PAÍS, TRIBUNA: ÀSSUN PÉREZ AICART 17/06/2008
http://www.elpais.com/articulo /opinion/hijos/compartidos /elpepuopi/20080617elpepiopi_5 /Tes
En el artículo titulado "Los hijos como propiedad", publicado en este diario el 11 de junio pasado, Luisa Castro exponía sus argumentos en contra de la custodia compartida y defendía entre líneas la tesis de que los hijos son y deben seguir siendo por naturaleza propiedad de las madres. Paradójicamente, la señora Castro acusaba a los padres varones que piden la custodia compartida de este afán de apropiación sobre los hijos, echando mano para ello de viejos y polvorientos términos en latín (Pater Familias), aparte del socorrido comodín de la amenaza del retorno del patriarcado.
Su tesis se reduce, en esencia, a una vieja polémica: la dicotomía entre la naturaleza y la ley, o entre la naturaleza y la cultura. Según su opinión, la custodia de los hijos debe ser concedida a la madre pues es una cuestión de respeto a la naturaleza, de manera que la ley no debe ir contra esta naturaleza, sino ser su correlato. Es decir, el Estado no debe imponer la custodia compartida, si no es con el visto bueno de la madre, pues es la ley natural de la madre, figura ésta sí absolutamente necesaria, la que debe prevalecer. Estos planteamientos naturalistas y maternalistas no se sostienen ni desde el punto de vista del derecho contemporáneo, ni desde el punto de vista de la actual psicología evolutiva.
En los Estados democráticos es inconcebible que el derecho de una parte se haga depender de la autorización de la otra parte en litigio, pues en ese caso hay una parte que es a la vez juez y parte. Justo lo que ocurre en nuestro país con la custodia compartida, pues su concesión depende del beneplácito de la madre. Lo que preconizan quienes defienden la custodia compartida sólo con acuerdo es en realidad el derecho de veto de una parte (la madre), es decir, un contraderecho o privilegio basado en la variable del sexo.
Desde el punto de vista de la psicología, los mitos relativos a la necesidad que tiene el menor de la madre como figura de apego prioritaria por naturaleza hace tiempo que están superados por la ciencia. La psicología actual se decanta por los beneficios que tiene para el niño el apego múltiple, con independencia del sexo de los referentes. Es decir, nada más enriquecedor y fomentador de la autonomía personal y del desarrollo psíquico y emocional del menor que la conservación de una pluralidad de referentes primarios que, además, le quieren y le reconocen como ser querido. Y nada más dañino para la autoestima y estabilidad de un niño que el alejamiento forzado e injustificado de uno de sus padres y, en general, de cualquier otro ser querido, pues cuando se rompen los lazos de un menor con su padre también se destruyen los vínculos con toda la familia paterna.
En realidad, las coartadas para justificar el derecho del progenitor custodio a trasladar al menor geográficamente a donde le plazca no son más que malas coartadas. ¿Cómo puede ser bueno para un menor apartarle de sus seres queridos, de su entorno de referencia estable, de su universo relacional ya definido? Es una aberración defender, bajo pretexto de una presupuesta inocencia sobreprotectora de la madre, que el niño necesita ser llevado a una burbuja totalmente controlada por esta última, lejos de la perniciosa influencia del padre, siempre sospechoso, cómo no, de impulsos de dominación irreductibles y primordiales.
El niño no necesita el control exclusivo de la madre. Ni del padre. El niño necesita la participación de los dos en su crianza, en su cuidado y en el roce cotidiano. Porque como decía la copla, sin roce no hay cariño. Y eso es lo que más obsesiona a algunas recelosas madres, como la tristemente famosa letrada María Dolores Martín Pozo, presunta inductora del asesinato de su ex marido Miguel Ángel Salgado; mujeres que no quieren compartir con ningún igual el cariño del ser amado, el amor de los hijos, por cuya escritura de propiedad exclusiva se afanan en batallar por todos los medios a su alcance y desde los más altos castillos.
Los niños no son una propiedad, y no se pueden partir, como sí se puede partir una casa, cuyo valor material no obstante tampoco se parte, porque va en el mismo lote que la propiedad materna de los hijos. Claro que los hijos no se pueden partir, pero sí se pueden y se deben compartir. Tal vez todos deberíamos empezar a conjugar el verbo compartir, pues es nuestra obligación con nuestros hijos e hijas. Y en caso de no aprender a conjugar el verbo por nosotros mismos, entonces el Estado debería poner a cada uno en su sitio e imponer el derecho allí donde todavía no ha llegado. Precisamente para que haya más familias felices, porque como decía Tolstói, las familias felices no tienen historia, y hoy por hoy en nuestro país hay demasiadas familias y demasiados niños que arrastran una tortuosa historia.
Firman este artículo Àssun Pérez Aicart, coordinadora de la Plataforma Feminista por la Custodia Compartida, y Fernando Basanta Ortega, vicepresidente de la Confederación Estatal de Madres y Padres Separados.
http://www.elpais.com/articulo /opinion/hijos/compartidos /elpepuopi/20080617elpepiopi_5 /Tes
En el artículo titulado "Los hijos como propiedad", publicado en este diario el 11 de junio pasado, Luisa Castro exponía sus argumentos en contra de la custodia compartida y defendía entre líneas la tesis de que los hijos son y deben seguir siendo por naturaleza propiedad de las madres. Paradójicamente, la señora Castro acusaba a los padres varones que piden la custodia compartida de este afán de apropiación sobre los hijos, echando mano para ello de viejos y polvorientos términos en latín (Pater Familias), aparte del socorrido comodín de la amenaza del retorno del patriarcado.
Su tesis se reduce, en esencia, a una vieja polémica: la dicotomía entre la naturaleza y la ley, o entre la naturaleza y la cultura. Según su opinión, la custodia de los hijos debe ser concedida a la madre pues es una cuestión de respeto a la naturaleza, de manera que la ley no debe ir contra esta naturaleza, sino ser su correlato. Es decir, el Estado no debe imponer la custodia compartida, si no es con el visto bueno de la madre, pues es la ley natural de la madre, figura ésta sí absolutamente necesaria, la que debe prevalecer. Estos planteamientos naturalistas y maternalistas no se sostienen ni desde el punto de vista del derecho contemporáneo, ni desde el punto de vista de la actual psicología evolutiva.
En los Estados democráticos es inconcebible que el derecho de una parte se haga depender de la autorización de la otra parte en litigio, pues en ese caso hay una parte que es a la vez juez y parte. Justo lo que ocurre en nuestro país con la custodia compartida, pues su concesión depende del beneplácito de la madre. Lo que preconizan quienes defienden la custodia compartida sólo con acuerdo es en realidad el derecho de veto de una parte (la madre), es decir, un contraderecho o privilegio basado en la variable del sexo.
Desde el punto de vista de la psicología, los mitos relativos a la necesidad que tiene el menor de la madre como figura de apego prioritaria por naturaleza hace tiempo que están superados por la ciencia. La psicología actual se decanta por los beneficios que tiene para el niño el apego múltiple, con independencia del sexo de los referentes. Es decir, nada más enriquecedor y fomentador de la autonomía personal y del desarrollo psíquico y emocional del menor que la conservación de una pluralidad de referentes primarios que, además, le quieren y le reconocen como ser querido. Y nada más dañino para la autoestima y estabilidad de un niño que el alejamiento forzado e injustificado de uno de sus padres y, en general, de cualquier otro ser querido, pues cuando se rompen los lazos de un menor con su padre también se destruyen los vínculos con toda la familia paterna.
En realidad, las coartadas para justificar el derecho del progenitor custodio a trasladar al menor geográficamente a donde le plazca no son más que malas coartadas. ¿Cómo puede ser bueno para un menor apartarle de sus seres queridos, de su entorno de referencia estable, de su universo relacional ya definido? Es una aberración defender, bajo pretexto de una presupuesta inocencia sobreprotectora de la madre, que el niño necesita ser llevado a una burbuja totalmente controlada por esta última, lejos de la perniciosa influencia del padre, siempre sospechoso, cómo no, de impulsos de dominación irreductibles y primordiales.
El niño no necesita el control exclusivo de la madre. Ni del padre. El niño necesita la participación de los dos en su crianza, en su cuidado y en el roce cotidiano. Porque como decía la copla, sin roce no hay cariño. Y eso es lo que más obsesiona a algunas recelosas madres, como la tristemente famosa letrada María Dolores Martín Pozo, presunta inductora del asesinato de su ex marido Miguel Ángel Salgado; mujeres que no quieren compartir con ningún igual el cariño del ser amado, el amor de los hijos, por cuya escritura de propiedad exclusiva se afanan en batallar por todos los medios a su alcance y desde los más altos castillos.
Los niños no son una propiedad, y no se pueden partir, como sí se puede partir una casa, cuyo valor material no obstante tampoco se parte, porque va en el mismo lote que la propiedad materna de los hijos. Claro que los hijos no se pueden partir, pero sí se pueden y se deben compartir. Tal vez todos deberíamos empezar a conjugar el verbo compartir, pues es nuestra obligación con nuestros hijos e hijas. Y en caso de no aprender a conjugar el verbo por nosotros mismos, entonces el Estado debería poner a cada uno en su sitio e imponer el derecho allí donde todavía no ha llegado. Precisamente para que haya más familias felices, porque como decía Tolstói, las familias felices no tienen historia, y hoy por hoy en nuestro país hay demasiadas familias y demasiados niños que arrastran una tortuosa historia.
Firman este artículo Àssun Pérez Aicart, coordinadora de la Plataforma Feminista por la Custodia Compartida, y Fernando Basanta Ortega, vicepresidente de la Confederación Estatal de Madres y Padres Separados.
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